Vuelvo a ser Copito... ¡y tengo noticias! Esta mañana me ha sucedido algo extraordinario. Cuando he abierto los ojos y me los he frotado con las patitas, ¡me he dado cuenta de que no estaba solo! Junto a mí sobresalían dos orejitas peludas y rosas, una cabecita y... ¡el hociquito de Copita!
No recuerdo muy bien qué hice anoche, pero debió ser muy divertido jeje. Copita estaba dormidita, acurrucada a mi lado, rozándome con su suave pelaje. Tímidamente, la he tapado mejor con la sábana, para que no cogiera frío. Después me he quedado observándola, sin poder quitarle ojo de encima. Estaba tan mona... ¡uys!
La he abrazado con las patas, y ella ha suspirado en sueños. Creo que a mi lado estaba muy a gusto, y yo también con ella. ¡No me arrepiento de nada que haya hecho! ¡Uys!
Entre tú y yo, creo que me estoy enamorando de Copita, ¡uys! Aunque no se me note, claro. Bueno, hasta otro día, que hoy me toca disfrutar de esta osita tan mona.
Les habló Copito, que está muy bien acompañado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario